
En este restaurante podréis disfrutar de pollos con el sabor particular que le imprime el horno de leña. Pero no sólo pollos, también codornices y las mejores carnes toman el auténtico sabor a campo que les confiere la leña de encina. Este es un restaurante en el que te sentirás como en casa con la única diferencia de que llegarás a mesa puesta.